Europa es uno de los destinos soñados por quienes viajan desde México: París, Madrid, Roma, Ámsterdam y decenas de ciudades conectadas por tren. Para disfrutarla sin sobresaltos, empieza por conocer las reglas de entrada.
El requisito Schengen
La mayoría de los países europeos forma parte del espacio Schengen, un acuerdo que elimina los controles entre sus fronteras internas y unifica los requisitos para quienes llegan de fuera. Uno de ellos es contar con una asistencia de viaje internacional con una cobertura mínima de 30,000 euros en gastos médicos y repatriación, vigente durante toda la estancia.
El objetivo es que cualquier visitante reciba atención inmediata y de calidad ante un imprevisto, sin cargar ese costo a los sistemas de salud locales.
Documentos
Los mexicanos no necesitan visa para estancias turísticas de hasta 90 días, pero sí un pasaporte con vigencia de al menos tres meses después de la fecha de salida. Antes de viajar, confirma si ya está en funcionamiento la autorización electrónica ETIAS y si debes tramitarla. Ten a mano la reservación de hospedaje y el boleto de regreso, porque pueden pedírtelos en migración.
Dinero y tarjetas
Lleva algunos euros en efectivo para los primeros gastos y avisa a tu banco de tu viaje para que no bloqueen tus tarjetas. Ten en cuenta que países como Reino Unido, Suiza o la República Checa usan su propia moneda.
Equipaje
Revisa con tu aerolínea el peso y las medidas permitidas para la maleta documentada y la de mano. Es muy común volver con más cosas de las que se llevaron: viajar ligero te ahorra pagar sobrepeso al regreso. Si tus aparatos funcionan con 120 volts, necesitarás un adaptador, porque en Europa la corriente es de 230 volts y los enchufes son distintos.
Elige bien tu asistencia
Compara en SOU Compare planes que cumplen con el requisito Schengen y descarga tu voucher para presentarlo en migración. Así solo te queda disfrutar del viaje.