Cuba es uno de los destinos favoritos de quienes viajan desde México: vuelos cortos, playas como Varadero, la arquitectura de La Habana Vieja y una cultura que se vive en la calle. Antes de hacer la maleta, conviene saber que la isla tiene una regla que no admite excepciones para el turismo: la asistencia de viaje es obligatoria.
Desde 2010, la ley cubana pide que todo visitante extranjero y todo cubano que no resida en la isla entre al país con una cobertura médica internacional. No importa si el motivo es vacacional, de estudio o de trabajo: el requisito aplica a todos.
Qué te van a pedir al llegar
En el control migratorio pueden solicitarte el comprobante de tu asistencia. La cobertura debe estar vigente desde el día de llegada hasta el día de salida, así que elige un plan que abarque todas las fechas de tu estancia.
El plan debe ser aceptado por ASISTUR, la empresa cubana designada por el gobierno para coordinar la atención a los visitantes. Las compañías que comparamos en SOU Compare trabajan con ese esquema.
Quedan exentos el personal diplomático y los representantes de organismos internacionales acreditados en Cuba.
Por qué vale la pena aunque no fuera obligatoria
Una maleta que no aparece, un vuelo demorado, una intoxicación por el calor o un accidente en una excursión: cualquiera de estas situaciones se resuelve mejor con alguien que coordine la atención y cubra los gastos. Buena parte de los hoteles cuenta con atención médica básica, pero ante una urgencia necesitarás una clínica, y ahí la asistencia marca la diferencia.
Cómo elegirla
En SOU Compare puedes comparar planes de varias compañías en un solo lugar, revisar coberturas médicas, de equipaje y de cancelación, y contratar en línea o con ayuda de un asesor. Recibes tu voucher por correo y llegas a Cuba con el requisito cumplido.